El 28 de abril, día de la Entrada, la fiesta se muestra en su máximo esplendor. Las huestes cristianas y moras desfilan con sus mejores galas, como una explosión de colorido, música, fiesta, y una muestra de trajes concebidos y confeccionados en su mayoría por las gentes de Onil. Cristians, Biscaïns y Estudiants (en el bando cristiano) y Moros, Marrocs y Moros Artistes (en el bando moro), son las comparsas que en estos días de abril ofrecen el trabajo, la alegría, la ilusión y su saber hacer festero para plasmarlo en las fiestas y contagiarlo al visitante.
Los siguientes días, 29 y 30 de abril y 1 de mayo, las dianas, la Misa de 'les Filaes', las guerrillas de disparos de arcabucería, la tradicional 'Ballà de les Banderes' y los desfiles y el jolgorio rodean al acto de la Embajada, con uno de los textos primitivos más antiguos del Levante español. En él se representa, mediante el parlamento de los embajadores moro y cristiano, la disputa del Castillo-Fortaleza y el señorío de la Villa de Onil en estos días.
Finalmente el primero de mayo, la Solemne Procesión de Despedida de la Patrona con traslado de vuelta a su ermita junto y el espectacular Castillo de Fuegos Artificiales dan el colofón final a las Fiestas de Moros y Cristianos de Onil en honor de la Virgen de la Salud.



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